Con el avance de la tecnología y el mundo cibernético, cada día aparecen nuevos términos para designar cosas o funciones relacionadas con la Internet. Todos sabemos lo que es Twitter, una red social que permite compartir mensajes breves así como fotos y videos. ¿Pero que pasa cuando ese mensaje, foto o video tiene una carga erótica o pornográfica y se comparte por este medio? Tal vez hemos escuchado la expresión “sextuitero”, pero hasta ahora, no existe una definición exacta. Entonces ¿qué es ser un “sextuitero”? ¿qué hace?

Ante la censura al desnudo de otras redes como Facebook, Instagram, Tumblr y el ahora famoso TickTock, Twitter se corona como la única que no tiene reglas tan estrictas relacionadas con los desnudos y el contenido sexualmente explícito. Esto causó, que muchas personas, sin importar el género ni su orientación sexual, usaran esta plataforma para dar a conocer y generar contenido erótico y sexual. Ahora uno abre su Twitter y es fácil encontrar todo tipo de videos y fotografías “XXX”, donde la variedad es inagotable y al parecer, el único límite es el material sexualmente explícito, con contenido violento y donde las personas exhibidas den su consentimiento de aparecer en dicho contenido.
Para designar a la persona, hombre, mujer o no binaria, que realiza este tipo de contenido, se originó el término “sextuitero”. Donde se hace referencia a la gente que disfruta de exhibirse y así, obtener la atención y reconocimiento de sus followers. Aunque muchos no solo se quedan con el placer de mostrar sus atributos y/o sus habilidades sexuales, sino que además se vinculan con otras plataformas para cobrar su contenido, como el Only Fans, el Jusfor.fans, 4my.fans, etc. Donde cada persona decide cuánto cobrar, comúnmente, con una suscripción mensual, aunque hay quienes venden su contenido directamente por Whatsapp.

Realmente no hay que olvidar que estas personas, no son más que seres humanos que decidieron hacer de su cotidianidad la exhibición de su cuerpo y de actos sexuales; algunos de ellos además, monetizaron esta actividad. No es pertinente llamarles actrices o actores porno, pues, aunque hacen material sexualmente explícito, no cuentan con el respaldo ni los recursos de una productora de películas para adultos. El material que hacen es simple, sacan su teléfono inteligente, ya sea en un encuentro sexual fortuito o en una cita explícita para tener sexo y grabarse, generándose así un material casero, donde está permitido lo accidental como sonidos o momentos no planeados para la escena.
El material que comúnmente podemos observar de estos desarrolladores de contenido sexualmente explícito va desde fotos o videos, mostrándose en diminutos atuendos, nudismo, autoestimulación, relaciones sexuales, fetichismo, parafilias, orgías, etc., hasta cosas más elaboradas cuando ya realizan algún tipo de edición. La única limitante de Twitter es la corta duración de los videos, con un máximo de 2 minutos y 20 segundos. Por lo que también adquiere gran importancia el ingenio de cada “sextuitero” para describir su contenido y así vender la fantasía al espectador, para provocar que se suscriba a su página y obtener una considerable retribución.





